Logística Joyera:

El Control de la Mercancía en Movimiento

Cuando una joyería opera con más de un punto de venta o cuenta con una bodega central y mostradores satélites, el riesgo de pérdida se traslada al trayecto. La mercancía en tránsito es, históricamente, uno de los puntos más vulnerables de la industria. Sin una trazabilidad clara, es casi imposible determinar en qué momento o en manos de quién se extravió una pieza de valor.

Claves para una logística interna sin errores:

  1. Inventario con múltiples almacenes El primer paso es dejar de ver tu inventario como una masa única y empezar a verlo por ubicaciones. Saber exactamente cuántas piezas hay en la Sucursal A vs. la Sucursal B es fundamental para el surtido estratégico. Crisol permite gestionar múltiples almacenes de forma independiente, ofreciendo una visión global pero detallada de cada ubicación al cierre del día.
  2. Traspasos documentados: Del origen al destino El «traspaso entre almacenes» debe ser un proceso formal en el sistema. Al generar un documento de salida de un almacén y requerir una recepción en el otro, el software crea un puente de información. Si una pieza sale, pero no llega, el sistema lo detecta de inmediato, permitiendo actuar rápido y localizar la falla en la cadena de custodia.
  3. Consulta de existencias para decisiones de surtido Tener la información en un solo lugar permite saber qué sucursal necesita más mercancía y cuál tiene stock estancado. Esto no solo ayuda a la seguridad, sino a la eficiencia comercial: mueves la mercancía hacia donde realmente se está vendiendo, optimizando el flujo de efectivo invertido en el inventario.

 

Conclusión La seguridad no termina en la caja fuerte; debe extenderse a cada movimiento de la mercancía. Implementar un control de traspasos y almacenes es la única forma de garantizar que cada gramo de metal llegue a su destino final: las manos del cliente.

 

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